Guía didáctica

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      Estos materiales ofrecen una propuesta para incorporar las funciones de cuidados (cuidados relaciones y reparto de tareas domésticas) en el trabajo educativo con niños y niñas de 5º y 6º de Primaria. Dicha propuesta se enmarca en el entendimiento de los cuidados –personal, relacional y de nuestro entorno– como elementos fundamentales para el sostenimiento de la vida, lo que hace prioritario abordarlos en el ámbito educativo, tanto en el aula, como en nuestros hogares.

      Para ello somos las primeras que hemos tenido que ponernos a reflexionar, soñar e imaginar cómo llevarlos a cabo y, en este proceso, el teatro se nos ha presentado tanto como la herramienta didáctica más adecuada, como la metáfora de vida desde la que investigar y conocer quiénes somos, el mundo en que vivimos y construir el que queremos para todas y todos.

      "Todos debemos hacer teatro para averiguar quiénes somos y descubrir quiénes podemos llegar a ser". Boal, 2006

      Actores somos todos nosotros, y ciudadano no es aquél que vive en sociedad, ¡es aquél que la transforma! Boal, 2009

      Los materiales didácticos incluidos en el Programa Educativo ActúAcciones pretenden ser una invitación a la comunidad educativa, y el escenario donde los niños y niñas pueden ensayar y ser protagonistas de pequeños cambios y mejoras que promuevan la corresponsabilidad y cuidados en el hogar y en el aula junto con sus referentes familiares y educativos:

      • Mediante el compromiso de consecución de pequeños retos en el hogar: reparto de tareas domésticas y de cuidados de los diferentes miembros del hogar.
      • La participación en el proceso de creación teatral en el aula.

      Actuando sobre nosotros y sobre nuestro entorno, podemos llegar a cambiar nuestro modo de vida y el de nuestra sociedad". Boal

      Ver artículo "Cambiar las relaciones... para cambiar la vida" en la sección Material de Apoyo

      Los seres humanos somos interdependientes, somos y nos construimos en relación. Tenemos intereses y necesitamos los unos de los otros en todos los momentos de la vida y en períodos concretos de nuestro desarrollo evolutivo, algunas de estas necesidades de cuidados y apoyos se ven acentuadas, como ocurre durante la infancia o en la etapa de la vejez.

      Aceptar esto conlleva dar prioridad al aprendizaje de todo aquello que como individuos y como sociedad necesitemos aprender para poder abordar las relaciones de cuidado .

      El mundo está cambiando . Desde ámbitos y disciplinas diversas, se destaca como central para la construcción de una nueva organización social que se ocupe realmente de las personas y de la resolución de sus necesidades , la importancia de incorporar como elementos centrales la economía reproductiva y los cuidados, invisibilizados hasta ahora y adjudicados mayoritariamente a las mujeres para su resolución. Estamos hablando de los cuidados del hogar, de las personas dependientes, del cuidado de las relaciones y de los entornos.

      Aunque digamos que ahora sí hay igualdad de oportunidades, aunque ése sea nuestro deseo y, ciertamente, hayamos alcanzado muchos avances como sociedad, lo cierto es que ese reto no lo hemos alcanzado. El imaginario, alimentado entre otras cosas por los mensajes de los medios de comunicación subliminales o explícitos, de lo que es ser hombre y ser mujer y de la división sexual del trabajo, es tan fuerte y está tan arraigado, que aun sin darnos cuenta, seguimos obrando tanto personal como socialmente de manera discriminatoria. También en nuestros centros educativos.

      El peso que este imaginario colectivo da al hecho de tener un tipo de genitales y de llevar a cabo la asignación social al género masculino o femenino, sigue eclipsando nuestra mirada y análisis, como si fuese el barómetro para poder hacer, saber o realizar algunas tareas fundamentales para la vida, cuando lo que debería importarnos son las destrezas y competencias para realizarlas, así como las habilidades relacionales para compartirlas.

      Promover la autonomía, libre de elementos discriminatorios de género, en el ámbito educativo pasa por garantizar el acceso a su aprendizaje.

      Las actividades puntuales no son suficientes . Tenemos que incorporar estas temáticas de forma explícita, sistemática , para que trascienda y promueva cambios en las relaciones y en la gestión de la vida cotidiana de nuestros chicos y chicas.

      Desde un modelo de enseñanza coeducativo e integral pretendemos ofrecer referentes amplios en las que tanto niñas como niños puedan comprender el reparto injusto de estos cuidados, se vean reflejados/as y aprendan todo aquello que necesitan para desenvolverse autónomamente en la vida, independientemente de que sean saberes considerados tradicionalmente como de hombres o de mujeres.

      La metáfora teatral, como nos muestra Boal, se nos presenta como una oportunidad para la acción de transformación y para la puesta en marcha y vivenciación de aquellos procesos necesarios para hacer reales nuestros objetivos.

      Embarcarnos en la aventura de poner en marcha una pequeña obra de teatro exige la experimentación del trabajo grupal, la corresponsabilidad en la realización y en los resultados. La búsqueda de soluciones a las vicisitudes que ocurran por el camino.

      A su vez, el compromiso de creación implica:

      • Un proceso de autoconocimiento, para saber cuáles son nuestros buenos recursos y potencialidades corporales y personales para expresar y dar vida a nuestros personajes.
      • El aprendizaje e incorporación de otros recursos que nos ayuden a darles credibilidad a estos personajes.
      • Conocer la realidad de las y los personajes a los que vamos a dar voz, por lo que tendremos que conocer cómo son, sienten y desean, el mundo en el que viven.
      • Investigar en nuestro entorno y con nuestras relaciones más cercanas (abuelas, vecindario, padres, docentes...), vivencias, creencias, formas de abordar, solucionar y sentir las situaciones y acontecimientos similares a las de nuestros personajes.
      • Conocer las circunstancias y difi cultades a las que se enfrentan los personajes para poder mostrarlas.
      • Buscar soluciones y dar un primer paso a la acción representando, actuando y, por tanto, vivenciando cómo serían las cosas transformadas para todas las personas implicadas.

      La fantasía son ensayos para acontecimientos venideros. Robert Brooks