
Entre el uso y el abuso
El uso de la Red no resulta negativo y no tiene que considerarse como adicción si hacemos un uso autocontrolado y autocrítico. Por ejemplo, los juegos o videojuegos online, aportan entre otras cosas beneficios en el desarrollo psicomotor, en la orientación espacial, en los reflejos, en la concentración, en el fomento de la creatividad y en la adquisición de aptitudes para el liderazgo. Pero, si hacemos un uso excesivo puede provocar fatiga ocular, dolores musculares posicionales, cefaleas, descenso del rendimiento escolar o laboral, abandono de otras aficiones e, incluso, casos severos de adicción.
El tiempo que se emplea delante de un terminal con acceso a la red puede ser un indicador de la existencia de una ciberadicción, ya sea por el hecho de no querer hacer otra cosa más que estar en la red o estar continuamente conectada o conectado a una aplicación en concreto, como puede ser redes sociales, juegos online de cualquier tipo o salas de chat, entre otros.
¿De qué depende? De la persona, de su personalidad, del entorno familiar, de las amistades, de su capacidad de autocrítica y sobre todo de las motivaciones personales y de factores tales como el aburrimiento y las habilidades sociales. En algunos casos la dependencia del móvil se puede convertir en un problema.
Debemos tomar consciencia de la era digital en la que vivimos, de las nuevas formas de relacionarnos y comunicarnos, de trabajar, de divertirnos o simplemente de pasar el tiempo. No hacer uso de las tecnologías es posible, pero tanto si no hacemos uso de ellas como si hacemos un uso excesivo, perdemos múltiples ventajas que nos ofrecen el mundo online y el mundo offline. Es decir, ambos mundos son complementarios, la Red y en general la tecnología debe ser un nuevo punto de partida del que poder iniciar nuevas aventuras en nuestras vidas de forma positiva. Pero esa relación entre la vida conectada y la no conectada debe ser equilibrada.
Es muy fina la línea que separa el uso del abuso, por eso recuerda que un abuso de la red no nos beneficia y romperá el equilibrio entre ambos espacios (online y offline). Así que recuerda, mejor usar que abusar.
Para ampliar información, puedes consultar la Unidad Didáctica “Ente el uso y el abuso”.
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