
El Cabildo de Tenerife prevé que las obras de construcción de la futura regasificadora en el puerto de Granadilla, que permitirá la implantación del gas en la Isla, se inicien a lo largo del próximo año. En ese caso, esta infraestructura, que está promovida por la empresa Enagás y que supone un coste de alrededor de 235 millones de euros, podría estar en funcionamiento dos años más tarde, esto es, en 2018. Así lo explicó ayer en declaraciones a los periodistas el presidente de la Institución insular, Carlos Alonso, quien recalcó que el proyecto “no está paralizado”, sino que se está trabajando, de nuevo, en el documento de impacto ambiental.
Para la implantación de esta nueva fuente de energía en la Isla, el Cabildo tinerfeño cuenta con el respaldo del Gobierno de Canarias, como quedó plasmado en la tarde de ayer en una encuentro encabezado por el propio Alonso y el consejero de Economía e Industria del Ejecutivo regional, Pedro Ortega, junto con otros responsables insulares y regionales.
“Tras la reunión queda claro la coincidencia entre el Gobierno y el Cabildo en llevar a cabo la estrategia del gas, que puede generar economía y actividad industrial, como por ejemplo en el suministro a los buques”, señaló Alonso tras el encuentro, que se prolongó durante cerca de dos horas. Añadió que este apoyo “no resulta incompatible con el impulso a las energías renovables, ya que también se acordó potenciar esta línea, trabajar en ambos frentes”.
En una posición similar se expresó Ortega, quien destacó la “coincidencia plena” en el modelo energético que prevé el Cabildo para la implantación futura del gas a la par que el desarrollo de las energías sostenibles. Además, el consejero regional recordó las palabras del presidente canario, Fernando Clavijo, en las que asegura que el Ejecutivo respetará la planificación energética de cada isla, que en el caso de Tenerife está alineada con la estrategia de Canarias y el Gobierno central.
El pasado mes de marzo, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) paralizó la construcción de la regasificadora de Granadilla al anular la declaración de impacto medioambiental y la autorización administrativa. Al respecto, Alonso explicó que ya se está culminando el proceso para obtener otra vez el documento ambiental e incluso precisó que ya se están contestando las alegaciones, por lo que prevé que a lo largo de 2016 pueda iniciarse la obra.
El director insular de Fomento, Miguel Becerra, aclaró a este medio que una vez se resuelva el documento de impacto ambiental se pasará a la tramitación administrativa, para posteriormente comenzar los trabajos por parte de Enagás.
FUENTE: Diario de Avisos, 17 de septiembre de 2015
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