
El Parque Nacional del Teide es el único paisaje natural que goza de esta protección en la isla de Tenerife.
El Parque Nacional del Teide es la mejor muestra de ecosistema volcánico de alta montaña de Canarias.
Representa la muestra más singular de vegetación arbustiva y xerofítica (adaptada a ambientes secos) de alta montaña. Además, cuenta con un elevado número de endemismos canarios, algunos exclusivos de la Isla y hasta del parque, tanto vegetales como animales, siendo muy importante el grupo de los invertebrados.
Geomorfológicamente, la estructura de la caldera y el gran estratovolcán Teide-Pico Viejo (volcán cónico de gran altura compuesto por capas de lava endurecida, piroclastos y cenizas volcánicas) son de relevancia internacional. Además, cuenta con una gran variedad de elementos en forma de pitones, cuevas, domos, etcétera que acrecientan el interés científico y la espectacularidad de esta área.
El paisaje del Parque constituye un poderoso atractivo para los millones de turistas que anualmente lo visitan. En el borde exterior del Parque Nacional algunos de sus terrenos se solapan con los del Parque Natural de Corona Forestal.
Los principales accesos son desde La Esperanza, a través de la TF-24 (carretera Dorsal); desde Arafo, por la TF- 523 (carretera de Los Loros); desde La Orotava, por la TF-21; desde Guía de Isora, por la TF-38; o desde Vilaflor, por la TF-21.
18.990 hectáreas.
La Orotava, Guía de Isora, Adeje, Granadilla, Garachico, Icod de los Vinos, La Guancha, Santiago del Teide, Los Realejos, San Juan de la Rambla, Fasnia.
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