La mayoría de los y las adolescentes utilizan masivamente internet y las redes sociales y, en la mayoría de los casos demuestran experiencia en el uso de esta tecnología. El papel de docentes y familias es reflexionar con los adolescentes sobre lo que se puede perder o ganar, pero también, enseñarles pautas para el autocuidado online. Los y las jóvenes son nativos digitales, pero no maduros digitales, la madurez la debes aportar tú.
Hay estudios que indican que los jóvenes valoran y respetan a sus madres y padres si, de alguna manera, son activos en el uso de Internet. La tecnología forma parte de la vida diaria, ser partícipes de la experiencia digital nos acerca más a nuestros jóvenes.
A los adolescentes les inquieta su reputación, aún más su reputación online. Tanto les preocupa que están dispuestos a asumir determinados riesgos con tal de mejorar su nivel de aceptación, integración y éxito dentro de su grupo de iguales. Escucharles y acompañarle, también es tu tarea.
Las y los adolescentes necesitan la aprobación de sus iguales. Por ello, recurren a opiniones en las redes sociales, y las respuestas que reciben no son siempre acertadas ni con buenas intenciones. Debes prestar atención para evitarlo.
Utilizar su lenguaje, escucharles e intentar comprenderles son algunas de las claves que pueden potenciar el respeto hacia la familia y la escuela. Las redes sociales son una buena vía para hacerlo, aprovéchalas.
This website uses its own and third-party cookies to provide a better service.The cookies are not used to collect personal information.If you continue browsing you are considered to accept its use.For more information visit our cookies policy.