
La singularidad de la miel de Tenerife con sus especiales características se debe a la combinación de las características climatológicas y orográficas de las zonas de su recolección y al cuidado y dedicación de los apicultores isleños.
Las variaciones climáticas entre el norte, con su ambiente húmedo; y el sur de la Isla, con un ambiente más árido; en conjunción con los suelos volcánicos muy variados crean una flora única de gran diversidad, una excelente materia prima con la que las abejas elaboran las exquisitas mieles de Tenerife.
De carácter artesanal debido al escarpado terreno de la isla, la apicultura que se practica en Tenerife dota a esta actividad de una especial dificultad y singularidad para muchos apicultores que ven en esta actividad un complemento para su renta familiar.
La dificultad del asentamiento de colmenas, junto al envejecimiento del sector y los problemas de comercialización en los nuevos canales además de la competencia externa y la presencia de fraudes, hacen de la apicultura de Tenerife una actividad fuertemente amenazada.
Por ello, el trabajo de investigación y tipificación de las características de las mieles de Tenerife constituye el soporte básico para definir prácticas apícolas que combinan el incremento de la productividad con una mejor calidad y conservación de las propiedades naturales de este producto.
Para el cumplimiento de este objetivo, La Casa de la Miel pone a disposición de todos aquellos apicultores que estén interesados unas modernas instalaciones que optimizan la producción de miel garantizando sus parámetros de calidad. Una modernización del sector que, sin dejar al lado los usos tradicionales, persigue ofrecer lo mejor de este producto.
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