El Cabildo crea una red inalámbrica para dar cobertura a los núcleos más apartados

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      Los núcleos poblacionales más apartados de la Isla dejarán de tener problemas de comunicación antes de que finalice el año. La falta de cobertura telefónica y de velocidad de datos, sobre todo en las zonas rurales de Tenerife, ya no serán un inconveniente a partir de este ejercicio con la puesta en marcha de una red inalámbrica alrededor de la Isla. El Cabildo es el encargado del proyecto y pondrá un millón de euros para su desarrollo. Según informa el consejero de Economía, Competitividad e Innovación de la Corporación, Antonio García Marichal, las bases para el concurso público están aprobadas y la intención es adjudicar la actuación después del verano, por lo que el servicio estará funcionando a final de año.

      Esta inversión será pagada en dos anualidades y el contrato para la concesionaria será en principio de una década, ya que transcurrido ese tiempo podrá prorrogarse hasta 10 años más. El responsable del área subraya que este sistema llegará a todo el territorio de manera que una persona que viva en los Altos de Ravelo (El Sauzal) o en Vilaflor, por ejemplo, y que no tiene acceso a fibra óptica pueda navegar y comunicarse igual que otra que resida en Santa Cruz.

      De esta forma, los ciudadanos disfrutarán de banda ancha "a unos precios muy competitivos" gracias a esta nueva conexión, que además se complementará con otra red terrestre de fibra que terminará de instalarse el próximo año. La diferencia es que la primera "permite llegar con un ancho de banda simétrico de 10 megas a sitios donde nunca vas a tener fibra y donde los operadores ahora mismo no te lo están dando o lo hacen de forma precaria, y eso permitirá ese tipo de ADSL", apuntó el consejero insular.

      La red inalámbrica, sin embargo, "no va a poder solucionar los problemas de Santa Cruz, Arona o Adeje, y es a esos sitios donde es más fácil instalar fibra, que permite llevar banda ancha prácticamente ilimitada". García Marichal explica que los hoteles de las áreas turísticas piden cada vez más acceso a wifi y banda ancha, y es a ellos a los que hay que dar fibra, insiste.

      La empresa que resulte adjudicataria comenzará a operar el sistema inalámbrica y los tinerfeños van a acceder así a servicios "adecuados". Con el fin de que la oferta sea atractiva para la empresa, García Marichal indica que el Cabildo le dará un plazo "grande" de explotación para que le resulte rentable, pero matiza que la Corporación también se quedará con un parte para que la red sea de autoprestación. Esto quiere decir que los ayuntamientos de la Isla y la propia Institución van a poder disponer de conexión inalámbrica que llegará al centro de procesamiento de datos ubicado en Granadilla de Abona a coste cero.

      Por ejemplo, si la Administración insular tiene una oficina de extensión agraria en los altos de La Orotava con sus líneas telefónicas y conectividad, la intención es rescindir el contrato y pasar a obtener el servicio mediante la nueva red, "de mayor calidad y con casi nulo coste", solo por lo generado a causa del mantenimiento, puntualiza. A estos beneficios se suma, según destaca, que en la instalación granadillera hay cinco operadores diferentes y entonces, al haber más competencia, hay mayor posibilidad de negociar el acceso a internet y lograr precios más baratos.

      Mientras esa parte de banda ancha será para las corporaciones, el adjudicatario explotará el excedente y lo comercializará con terceros, lo que también revertirá en un canon para el Cabildo. En este último ámbito, independientemente de que una empresa no preste el servicio con fibra en un territorio, un ciudadano tendrá garantizada la conexión. "Un señor que esté fuera de los cascos urbanos, sobre todo viviendas rurales, y que no tiene acceso, le damos calidad igual que una que esté en Santa Cruz", resalta García Marichal.

      Para dar mejor cobertura a los núcleos turísticos, el Cabildo también ha retomado este año el anillo de fibra óptica terrestre. La intención es hacerlo llegar a aquellas zonas donde haya interés por parte de los operadores, mientras que los puntos pocos habitados se suministrarán con la inalámbrica. La intención es estudiar en qué municipios se desplegará la fibra, porque "no vas a invertir dinero para llevar fibra a un sitio concreto cuando después no hay interés por parte de los operadores", agrega el consejero insular.


      La Corporación abre una partida para acabar el anillo de fibra óptica en 2016

      Mientras que en las zonas de Tenerife con menor número de habitantes se desplegará una red inalámbrica para mejor sus comunicaciones, el Cabildo prevé para el resto de espacios la puesta en marcha del anillo de fibra óptica. El consejero insular de Economía, Competitividad e Innovación, Antonio García Marichal, informa que el desarrollo de un sistema u otro en cada punto dependerá del interés de los operadores porque los ramales terrestres para conectar con fibra salen "caros" y hay que estudiar bien si hay interesados en dar servicio en cada territorio. La intención de la Corporación es recuperar el anillo tras cuatro años de parón y terminar de cerrarlo el próximo año.

      El responsable del área detalla que la Institución ya ha presupuestado para este ejercicio 200.000 euros pero el coste total de lo que queda pendiente (el trazado terrestre desde La Laguna hasta Adeje por el norte) alcanza los dos millones de euros. La red de fibra está lista por el sur entre ambos municipios y la intención del Cabildo es empezar a licitar este año para extender la parte que falta. El objetivo, según explica García Marichal, es abrir esa primera partida para luego ir aumentándola a medida que haya disponibilidad presupuestaria.

      Pero a los dos millones que cuesta acabar el proyecto hay que sumar la inversión que supone conectar con los municipios, que alcanza los 5,4 millones. El consejero insular indica que hay que estudiar qué ramales son verdaderamente necesarios y qué territorios podrían mejorar sus comunicaciones con la red inalámbrica sin necesidad de llevar hasta ellos fibra óptica. Y es que, según las estimaciones realizadas por la Corporación, mientras el acceso terrestre a Vilaflor, con unos 1.800 habitantes, costaría 600.000 euros, poner en marcha toda la red inalámbrica para la Isla supondría un desembolso de un millón. Por tanto, con estas cifras como ejemplo "quizá es más económico" no distribuir fibra a ciertas zonas del municipio, "porque si luego no hay operador interesado en explotarla no tiene sentido", advierte García Marichal, para añadir que con el otro sistema se garantiza el servicio.

      Lo importante de estas iniciativas, según él, es que los "ciudadanos percibirán de manera directa la inversión en comunicación y sentirán esa mejora en su propia casa", además de que también ayudan a que la Isla sea un destino "de calidad en conectividad", sentencia el consejero insular.

      Fuente: La Opinión de Tenerife, 23 de marzo de 2015