
Xavier Verdaguer reside en Palo Alto (California) en el famoso entorno de Silicon Valley donde fundó Innovalley, una empresa que desarrolla ropa inteligente. En Canarias, participa con su proyecto Imagine junto al Cabildo de Tenerife y al Parque Científico y Tecnológico de Tenerife para ayudar a los emprendedores a crecer.
-Usted es un innovador y un emprendedor de éxito. ¿Ambos conceptos tienen que ir necesariamente aparejados?
“Me gusta hablar de estos conceptos como actitudes: tanto de emprender como el de innovar. Emprender es la actitud de tener sueños en la vida y luchar por ellos. Esto es aplicable a proyectos empresariales y personales. Innovar mucha gente lo relaciona con la tecnología pero es, también, tener la convicción de que todo se puede mejorar. Esto es clave para tener éxito en el mundo de los negocios”. -Pero, la actitud ¿se puede aprender? “Sí. Mucha gente puede pensar que los emprendedores son personas creativas o innovadoras de manera innata pero todo esto se puede aprender. Esto lo hemos demostrado con los programas Imagine donde fomentamos el emprendimiento y donde demostramos que se puede aprender a innovar”.
-¿Por qué un hombre de negocios como usted pensó en crear Imagine Creativy Center, un programa de formación para emprendedores en Silicon Valley?
“De todos mis proyectos, es evidente que este es el que menos beneficios económicos da pero el retorno emotivo es increíble. Todo empezó porque cuando me fui a vivir a San Francisco me di cuenta de que la diferencia entre ellos y cualquier lugar de España no estaba ni en el talento ni en las infraestructuras, sino en la actitud. Por eso creé un programa formativo para emprendedores hemos tenido participantes canarios de lujo en colaboración con el Parque Científico y Tecnológico de Tenerife (PCTT)”.
-Usted conoce bien el Archipiélago canario, ¿qué le falta para lograr avanzar en la Economía basada en el Conocimiento?
“Este es un sitio fantástico para emprender. Yo vivo en Palo Alto, al lado de Silicon Valley, y las infraestructuras no son mucho mejores que las de las Islas, allí no tenemos ni tranvía. Aquí hay buena calidad de vida, hay talento, hay buenas universidades. Lo que realmente diferencia un entorno como el de Silicon Valley es la actitud de la gente que es lo que hay que mejorar. Allí la gente tiene una mentalidad diferente”.
-Es colaborador habitual de programas de apoyo al emprendimiento en Canarias, ¿cómo analiza que los inversores isleños no se acerquen a este mundo y sean capaces de perder millones en cemento?
“El mayor problema de los emprendedores canarios está claro que es conseguir la inversión. Por ejemplo, de las siete finalistas del foro TFInvierte de este año, todas ellas son empresas muy invertibles. Esta primera inversión se tiene que conseguir en el ámbito local. Es una cuestión cultural. En España se ha invertido en ladrillo y en un momento en que los bancos no dan dinero, ¿por qué no invertir en personas?”.
-Además, la rentabilidad es mayor que en la bolsa por ejemplo.
“Yo lo puedo decir por experiencia propia. Hemos hecho inversiones con retornos muy grandes. Eso sí, tienes que tener claro que de diez empresas en las que inviertas vas a ganar en tres pero esa ganancia va a compensar lo anterior. Falta que la gente que tiene dinero en las Islas se anime a realizar esta inversión”.
-¿Quizá falten algunos casos de éxito importantes que hagan de tractor?
“Necesitamos emprendedores de referencia que hagan que los demás quieran imitarlo. Una persona como Arturo Calvo de Dialective que muestre cómo le ha ido a él”.
-Desde la perspectiva empresarial, ¿viviremos la burbuja de las APPs?
“Es un sector muy emergente con un crecimiento increíble. Además, desarrollar apps se puede hacer desde cualquier sitio, solo se necesita talento. Mucha gente cree que desarrollar APPs es como crear WhatsApp pero, en realidad, todas las empresas pueden necesitar aplicaciones para su sector”.
-Usted trabaja con tejidos inteligentes, ¿qué otros sectores tendrán salida en los próximos años?
“Estamos viendo oportunidades increíbles. Hay grandes tendencias con perspectivas de futuro como los tejidos inteligentes, la impresión 3D está generando un montón de oportunidades; la robótica? todo el asunto del consumo colaborativo. Hay grandes oportunidades y hay que pensar en la gran oportunidad que supone hoy que todo el mundo tenga un ordenador en el bolsillo”.
FUENTE: Diario de Avisos, 20 de septiembre de 2014
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