TeneReef, un mar de arrecifes

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PROYECTO


TeneReef, un mar de arrecifes

PREMIO VISIONARIO POR VOTACIÓN

Las aguas someras pertenecientes a la franja costera de las Islas Canarias suponen un recurso de gran importancia ecológica y económica para el archipiélago. En ellas suele haber elevados niveles de biodiversidad, de producción primaria y de número de especies de interés comercial, además de ser la zona de cría de muchas de ellas.

 
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Ángel Lobo Rodrigo

 

La franja costera también es de vital importancia para el ser humano y sus asentamientos, de manera que el desarrollo de la civilización muchas veces ocasiona una elevada presión en estas áreas, especialmente ejercida por la pesca. Por ello, estas zonas de aguas someras son de una elevada fragilidad. Siendo las instituciones conscientes de ello, se han llevado a cabo varias actuaciones de planificación y ordenación integral sobre los usos de la zona litoral, entre las que se encuentra la instalación de arrecifes artificiales como una de las estrategias dirigidas a la gestión pesquera, puesto que pueden facilitar el asentamiento de especies de interés comercial. Sin embargo, no es esta la única función que puede tener un arrecife artificial, sino que, ya desde los años 70 se vienen implantando tanto para la protección de la costa frente al oleaje muy energético, como para la regeneración de especies con fines ecológicos o turísticos, o para la protección de determinadas especies frente a artes de pesca como el arrastre. Con la idea planteada en este estudio, denominada “TeneReef, un mar de arrecifes”, se propone la realización de un estudio que verifique la idoneidad de la instalación de un arrecife artificial en un lugar de la costa de la isla de Tenerife, aún sin determinar. Esta instalación se realizaría mediante módulos arrecifales únicos en el mundo, ya que están realizados con materiales respetuosos con el medio ambiente, de fácil instalación y desinstalación, y permitirían el paso de los sedimentos y las corrientes marinas. Además, son módulos regulables en altura, lo que permitiría a la isla tener una protección frente a los momentos de oleaje más agresivo, defendiendo así la costa. Esto podría ser de gran interés en lugares como Puerto de la Cruz, donde el embate de las olas ha causado ya numerosos destrozos en una de sus vías más cercanas al mar. Los arrecifes de coral han protegido de manera eficaz y durante milenios las costas de muchos archipiélagos frente al continuo azote del mar. Las olas rompen sobre el arrecife, perdiendo más del 90% de su energía, de manera que cuando llegan a la costa son completamente inofensivas. Este mismo efecto puede conseguirse con un arrecife artificial que, además, no causa impacto visual, al estar sumergido, y sirve como plataforma ecológica para regenerar la fauna y flora marina local, activando la economía al servir como soporte para actividades deportivas tales como el buceo, la pesca y el surf. Los arrecifes artificiales que se proponen usar con esta idea son los denominados polivalentes, ya que persiguen más de un uso simultáneamente: están especialmente pensados para proteger las playas y zonas costeras ante condiciones de intenso oleaje, permiten regenerar la flora y atraer la fauna marina, y podrían utilizarse para generar energía marina renovable y para otro tipo de prácticas deportivas como el buceo, el surf y la pesca. Según el visionario, las soluciones de ingeniería que se han dado hasta ahora para la realización de grandes infraestructuras como son las playas artificiales y los puertos deportivos no han sido las mejores, debido a su elevado impacto ambiental y visual. Canarias debe colocarse a la vanguardia de las técnicas en intervención en el litoral, y los arrecifes artificiales son un campo de investigación y desarrollo en el que, por nuestras bondades naturales y nuestras necesidades, Canarias puede ser un centro mundial.

ANÁLISIS DAFO

FORTALEZA

1. Algunos de los ecosistemas litorales de la isla de Tenerife están muy modificados por la presión humana sobre la costa.


POTENCIÁNDOLAS

Realizar una selección adecuada del emplazamiento final para el arrecife artificial que, en su caso, podría resultar en varias localizaciones diferentes.

2. La instalación de los arrecifes artificiales puede frenar los efectos no deseados sobre la costa, debidos al embate del mar en el litoral. Evaluar los lugares actualmente más dañados por los efectos del oleaje y establecer un rango de localizaciones prioritarias en base a este aspecto.

3. Los arrecifes artificiales pueden proteger zonas circundantes a áreas de interés ecológico y/o pesquero, contribuyendo al reclutamiento y a la regeneración de las poblaciones de interés. Tener en cuenta este aspecto a la hora de determinar el emplazamiento final del arrecife artificial.

4. El posible aumento de las especies comerciales como resultado de la instalación de los arrecifes artificiales puede mejorar la economía del sector de determinadas cofradías de la isla. Realizar un estudio minucioso sobre las especies más interesantes a repoblar, y adecuar las características de los arrecifes artificiales para un mayor éxito en la repoblación.


DEBILIDADES

1. La legislación existente para arrecifes artificiales sólo se dirige a aquellos destinados a favorecer la protección y regeneración de los recursos marinos, pero no a otros fines, como son los que persigue esta idea, aunque no por ello están expresamente prohibidos.


REDUCIÉNDOLAS

Tener en cuenta toda la normativa vigente, tanto para la instalación de arrecifes como para actuaciones de cualquier tipo en el medio marino, con el fin de no realizar acciones contrarias a ninguna norma o ley existente, y consultar con gabinete técnico-jurídico las dudas al respecto.

2. La instalación de arrecifes artificiales resulta en una ocupación permanente del Dominio Público Marítimo Terrestre, lo que dificulta y retrasa el procedimiento de instalación de los mismos. Contar en el cronograma del proyecto con el tiempo necesario para la tramitación del procedimiento de concesión pertinente, tal y como queda establecido en la Ley de Costas.

3. La existencia de diferentes grupos de agentes implicados en el uso y disfrute de los recursos marinos generados por la instalación de arrecifes artificiales puede dar lugar a la aparición de conflictos que frenen el desarrollo del proyecto. Realizar reuniones con todos los agentes implicados, para favorecer la interacción y la participación en la toma de decisiones, y dotar al proceso de herramientas para el diálogo entre las partes.


OPORTUNIDADES

1. Las condiciones climatológicas de parte de la costa de la isla de Tenerife son las más adecuadas para la realización de actividades náuticas y subacuáticas durante casi todo el año.


AUMENTÁNDOLAS

Tener en cuenta esta característica de parte del litoral a la hora de realizar la selección del emplazamiento final del arrecife artificial.

2. El litoral de la isla presenta valores del patrimonio natural y cultural que son potencialmente utilizables como recursos turísticos de gran valor. Establecer líneas de colaboración con las entidades turísticas de la zona para la creación de nuevos productos turísticos relacionados con la instalación de los arrecifes artificiales.

3. Las políticas actuales, como el Plan Estratégico Zonal, establecen prioridades como la de aumentar la protección del medio marino mediante la creación de Reservas Marinas. Reforzar la promoción del proyecto para valorar la inclusión de los arrecifes artificiales en las zonas destinadas a ser Reserva Marina de Interés Pesquero.


AMENAZAS

1. La instalación de arrecifes artificiales puede tener efectos ambientales en el litoral, ya sea por cuestiones de deriva litoral (variaciones en el transporte de sedimentos que generen efectos no deseados de erosión en zonas aledañas), o por modificación de las condiciones de las olas (concentrar la energía del mar acarrea un aumento de fenómenos erosivo.


ANULÁNDOLAS

Realizar, en los estudios previos, un análisis detallado y minucioso sobre el alcance de la instalación de los arrecifes en los sistemas de corrientes y oleaje que inciden sobre la franja litoral, con el fin de preservar las áreas adyacentes de efectos no deseados. Comprobar que los arrecifes artificiales que el visionario propone utilizar no interfieren con las corrientes costeras submarinas ni con el transporte de sedimentos en el fondo marino.

2. La instalación de los arrecifes artificiales propuestos, con su carácter multifuncional, puede que no sea lo que mejor se adecúe a determinadas zonas costeras que tengan unas necesidades más concretas. Valorar la posibilidad de instalar módulos adaptados a las necesidades de cada franja costera, sacrificando determinadas características o potencialidades de los mismos, a favor de la eficacia en otras más necesarias.

3. El posible rechazo de la población local (poderes públicos o población general), a la instalación de estructuras de este tipo (arrecifes artificiales), debido principalmente al desconocimiento de sus posibles efectos (positivos y negativos). Realizar acciones de información y sensibilización entre la población, especialmente entre los grupos de interés (pescadores, grupos ecologistas, poderes públicos…) sobre qué son los arrecifes artificiales, cómo funcionan, qué beneficios aportan y qué complicaciones podrían generar.

 

Diques y escolleras dañan la imagen de nuestras costas e interfieren con el ecosistema de sus aguas Los arrecifes sumergidos protegen las costas sin causar ni impacto visual ni ecológico



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