Las asociaciones musicales Crearte, de Tejina, Amigos del Arte de San Andrés y Filarmónica, de Los Realejos, actuarán este domingo, día 12 de abril, en la Sala de Cámara del Auditorio de Tenerife “Adán Martín”. Dicho concierto, que dará comienzo a las 11,30 horas con entrada libre hasta completar aforo, se enmarca dentro de la iniciativa Primavera Musical, ciclo anual organizado por Cabildo que aglutina a las 37 bandas de música de la Isla.
Iniciará el concierto la Unión Musical Crearte que, bajo la dirección de José Luis Peiró Reig, interpretará
Antonio Estevan López, de Ferrer Ferrán;
En un mercado persa, de Albert Ketelbey, y
Los anillos de Saturno, de Salvador Luján.
La Asociación Musical Amigos del Arte, de San Andrés, continuará con una selección de obras que incluye el pasodoble
Luisa Martín, de Rafael Martínez;
Danzas populares rumanas, de Bela Bartok,
y Un año pasado por agua (fantasía de la zarzuela), de Chueca y Valverde. Este conjunto, que será dirigido por Juan Antonio Domínguez Martín, fue fundado en 1965 por Vicente Esteban Fariña, quien había comenzado a impartir poco antes clases de música en San Andrés. La primera actuación tuvo lugar el 3 de diciembre de 1967 frente a los vecinos del pueblo. Esta entidad posee su propia academia de música con cinco profesores que imparten enseñanzas a 30 alumnos. La banda está compuesta por un total de 32 componentes cuyas edades oscilan entre los 15 y los 65 años.
Finalizará el concierto la Sociedad Musical Filarmónica, de Los Realejos, con un programa de obras que incluye la polka para dos piccolos
Le Rossignol de L’Opera, de Damaré (con Carolina Hernández y Moisés Real en los instrumentos solistas);
Mayito (Bambuco-Curralao), de Victoriano Valencia;
Around the World in 80 days, de Otto M. Schwartz, y el pasodoble de concierto
El casino, de Antonio Moreno Pozo. La Filarmónica, que será dirigida por José Francisco Hernández Padrón, nació como banda en 1847 y al año siguiente ya ofreció su primer concierto en el barrio Palo Alto. En 1952, un incendio en el convento donde estaba la sede de la agrupación redujo a cenizas el archivo musical y todo el instrumental. Este paréntesis duró poco gracias a la iniciativa vecinal, que logró recaudar lo suficiente para poner en marcha de nuevo la banda de música.