
La inconformidad y rebeldía que muestras ante tu actual trabajo o hacia tu empresa se puede canalizar positivamente creando tu propio empleo. Si no eres de los que buscan las mismas soluciones que el resto; si sabes ver oportunidades donde otros sólo advierten problemas; si los retos te espolean en vez de frenarte Parece claro que tu camino es el de crear tu propio negocio y ser tu propio jefe.
* Elige lo que de verdad te gusta hacer y desarrolla un proyecto en torno a ello, pero recuerda que la pasión sola no basta. Conviene tener un plan de negocio que detalle cada aspecto de todo lo que pretendes conseguir.
* Debes calcular los objetivos a uno, dos y cinco años vista, estimando los costes y la forma de financiar el supuesto negocio; hay que buscar consejo, y no está de más formarse acerca de determinadas cuestiones que implicala creación de un nuevo negocio (impuestos, aspectos legales y fiscales, etcétera).
* Tienes que ser muy bueno en lo que emprendes. No cometas el error de empezar un proyecto o crear una empresa sólo para descubrir que eso no te gusta o que no eres apto para lo más básico de esa actividad.
* La mentalidad start up se identifica con la velocidad, la aceptación del error y una línea de mando muy clara. Hay un gusto por lo desconocido, por hacer las cosas de manera diferente, por el riesgo. Y éstos son los ingredientes principales para la creatividad. Enfócate en las posibilidades.
Fuente: Expansión, 28 de agosto de 2014
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