
Hace varios años el Cabildo de Tenerife, a través de la empresa mixta Canalink, inició la construcción del cable submarino entre el sur de la Península y Tenerife, que a su vez enlaza con Gran Canaria y La Palma. Esta infraestructura, que entró en servicio hace casi tres años años, permitió que más empresas de telecomunicaciones pudieran ofrecer sus servicios en las Islas, y terminar así con el monopolio en este sector. Además, esta instalación se enlazó con la costa marroquí, facilitando la incorporación de más clientes.
A esta red de fibra óptica submarina se unirá la conexión con el nuevo cable de ACE (African Coast to Europe), que irá desde la Bretaña Francesa a la costa occidental africana. En concreto, esta infraestructura, de la que forma parte la Corporación insular, permitirá que Tenerife se conecte a través del cable con 21 países del oeste de África, a lo largo del segundo semestre de este año, según confirmó el consejero insular de Economía, Competitividad e Innovación, Antonio García Marichal.
Esta línea de fibra óptica llega a Granadilla, al edificio del NAP (Neutral Acces Point) -que a su vez enlaza con grandes centros de investigación como el Instituto de Astrofísica de Canarias o la Universidad de La Laguna-, por lo que posibilitará que empresas internacionales que prestan sus servicios en los países africanos puedan establecerse en Granadilla. El consejero destacó que “hasta el momento estas sociedades tienen que guardar sus datos en satélites, y con el cable podrían alquilar los servicios del NAP”. Además, García Marichal confirmó que ya hay una “entidad interesada”.
Este edificio, que junto al cable submarino y a la red terrestre de fibra óptica forman el proyecto Alix, alberga en estos momentos a diez empresas del sector de las telecomunicaciones y a administraciones públicas.
FUENTE: Diario de Avisos, 17 de abril de 2014
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