Tener menos y usar más

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       Más experiencias y menos posesiones. Las nuevas generaciones prefieren tener menos y usar más. Bajo esa premisa, que ya tiene reflejo en el sector empresarial, se celebró ayer la jornada Nuevas formas de emprender: algunos ejemplos inspiradores. El encuentro, organizado en la Facultad de Económicas por la Cátedra de Jóvenes Emprendedores de la Universidad de La Laguna y la Fundación Disa, contó con la visita de siete emprendedores que se han apoyado en el modelo colaborativo para salir adelante.

      Los ponentes quisieron dejar claro que los emprendedores, pese al protagonismo adquirido gracias a la crisis, no son superhéroes, sino personas normales y corrientes. “Emprender es una cuestión de actitud frente a la vida. Un emprendedor es alguien que se cuestiona el statu quo”, resumió Francesc Queralt, fundador de Social Energy y SocialCar.com. Este empresario ha puesto en marcha una plataforma para fomentar el alquiler de vehículos entre particulares. “Tener un coche es muy caro para el uso que le damos: el 98% del tiempo está parado. Estamos pagando tanto por la disponibilidad permanente”. Entonces, ¿cómo cambiamos eso”. La idea de Queralt y su mujer fue fomentar la vecindad a través del alquiler de coches. Es más barato y crea comunidad, explica. “Esta crisis también es de valores y creemos que estas ideas ayudan a cambiar hábitos”. La web ya tiene más de 3.000 personas registradas que han decidido sacarle partido a su coche o pagar por usar el de otra persona y evitar el mantenimiento. Acaban de aterrizar en Canarias y han logrado atraer ya a ocho usuarios. Creen que en las Islas habrá futuro porque es una de las comunidades con más empresas de rent a car.

      Nono Ruiz, fundador y CEO de Chicfy.com, tiene un pensamiento muy parecido al de Queralt. Para crear algo hay que observar mucho y luego imaginar o reproducir lo que ya existe. “Si alguien lo está haciendo y funciona, ¿por qué no copiar?” Después de varios fracasos -intentó montar un negocio de hostelería que solo le trajo deudas- decidió apostar por lo que verdaderamente le gusta. Siempre había estado ligado a la industria de la moda, así que, después de investigar mucho lo que se hacía en otros lugares, decidió convertirse en lo que él denomina “un vaciador de armarios”. “Mi novia es experta en llenarlos y yo me propuse especializarme en vaciarlos”. La idea es sencilla, pero bastante ambiciosa. “Crear el mercadillo de ropa más grande de España con cero prendas”. Y lo han conseguido basando su estrategia en la captación de influencers. En concreto, diez blogueras de moda a partir de las que articularon toda su estrategia de comunicación. Gracias a eso, ya miles de chicas se han dado de alta en la web y han transformado sus armarios en tiendas. Suben fotografías de las prendas que ya no quieren al precio que consideran más justo y la plataforma se lleva el 20% de ese precio. Los costes de envío corren a cargo de la compradora.

      Elena García, otra de las invitadas y cofundadora de Antifabric, insistió también en que el momento actual es perfecto para apostar por modelos solidarios. Su negocio se basa en el diseño y parte de la idea de que todos somos “prosumidores”, es decir, consumidores y fabricadores a la vez. “La gente ahora exige mucho más de lo que compra”.
      Exponentes de esta era de personalización y solidaridad empresarial fueron los demás ponentes: Carlos Suárez (Juntalia), Ángel Ignacio González (FIARE), Luis Maryniok y Adriana Urdaneta (Blitz) y Yael Hernández (El Arca de Babel). Todos coinciden en que hay un campo de negocio enorme que no se centra en competir, sino en colaborar y compartir. Y están decididos a explotarlo.

      FUENTE: Diario de Avisos, 3 de abril de 2014