¿Cómo impulsar mi negocio en la red social?

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      Los expertos coinciden en la oportunidad que presentan las redes sociales como lanzaderas para el comercio electrónico. Pero no sólo como medio para implementar una estrategia de fidelización de clientes: también permiten crear vínculos entre los profesionales para compartir experiencias.

      La fundación Fundetec, en su la última edición del estudio El Trabajador Autónomo y la Sociedad de la Información 2011 analiza el grado de penetración de las redes sociales entre  los autónomos. Las principales conclusiones a las que llega son que el 92,1% de los trabajadores por cuenta propia con acceso a Internet declara conocer o tener alguna noticia de lo que son las redes sociales, un 5% más que en 2010. El desconocimiento de las redes aumenta a medida que se incrementa la edad. Entre los autónomos con conexión a Internet mayores de 50 años, el porcentaje de desconocimiento de estos nuevos canales se eleva al 14,6%.

      Además, el porcentaje de autónomos que utiliza las redes sociales se incrementó en un 8% respecto al año anterior analizado, situándose en el 45% de los conocedores de estas herramientas. Su uso es más frecuente en los de la hostelería y automoción, comercio y servicios personales (por encima del 50%). Facebook es el rey indiscutible entre los autónomos que utilizan las redes  (un 95% declaran usarlo). Le sigue, a gran distancia, Twitter (29,6%) y LinkedIn (18,6%).

      Así que cada vez más pequeños empresarios se plantean el siguiente dilema: ¿me interesa estar presente en las redes sociales? No se trata sólo de crear un perfil de Facebook, o de tuitear un par de mensajes publicitarios. Hay que tener en cuenta las características de los clientes, así como el esfuerzo en tiempo, y en coste, que va a suponer emprender una estrategia de social media. Porque las empresas de mediano y gran tamaño pueden permitirse contratar a un community manager que se encargue de ese trabajo. No es el caso de los autónomos.

      El salto a las redes sociales será una buena idea si la mayoría de los clientes –actuales y potenciales- utiliza de forma habitual estas herramientas de comunicación. También si son lo suficientemente numerosos como para rentabilizar la inversión. Y, por último, cuando tengas capacidad de dedicar los recursos necesarios para tener una presencia que esté a la altura de tu negocio, estrategia de comunicación y expectativas de los clientes. Es decir, cuando dispongas de dinero y tiempo para contratar a alguien que te ayude.

      El segundo gran paso es preparar un plan de social media. Primero es necesario que el contenido a difundir a través de las redes sea relevante y aporte valor. Preguntarte qué es lo que quieren saber los clientes sobre tu negocio. A continuación, tener claro a quién me voy a dirigir: cómo son los clientes, y en qué redes sociales están. También es importante el estilo de comunicación, el tono y el lenguaje de los mensajes en cada soporte.

      ¿Y qué redes me convienen? Facebook es la más conocida. Estaba pensada como una herramienta de comunicación entre amigos, pero ha demostrado tener un potencial enorme en el mundo de los negocios. Los pasos naturales son la creación, primero, de un perfil personal, y después una página de empresa. Es recomendable enlazar el perfil de Facebook con la web de tu negocio, publicar con periodicidad contenidos en el muro (máximo tres o cuatro veces al día), impulsar la creación de una red de amigos, u ofrecer promociones y concursos para tus usuarios.

      Twitter es utilizado por el 25% de los autónomos, y se usa mucho para recomendar contenidos, dar difusión a eventos o comunicarse con los clientes. A la hora de emplear esta red es importante seguir a personas que realmente sean interesantes para tu negocio, y organizarlos en listas en función de las temáticas; ofrecer tuits de calidad; crear valor a través de promociones, lanzamientos y concursos exclusivos para tus followers.

      La principal de las redes profesionales es LinkedIn. Se utiliza, fundamentalmente, para buscar trabajo o establecer contactos profesionales. Uno de sus puntos fuertes es que potencia la creación de grupos de debate entre gente que comparte las mismas inquietudes, aunque su aplicación comercial es todavía bastante limitada. Como complemento a todas estas herramientas están los blogs, que permite crear una corriente de opinión entre los clientes, recibir los comentarios de los que los visiten, y generar contenido que se irá posicionando en la red.

      FUENTE: Canarias 7, 9 de diciembre de 2013