Consejos de un emprendedor arruinado

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      “Este libro ha surgido por mi propia necesidad de comunicar al resto de emprendedores que sigan siendo optimistas, y que luchen por sacar adelante sus proyectos, independientemente del momento económico y social que estemos viviendo. La atmósfera de pesimismo que recorre nuestra sociedad no ayuda a superar la crisis. No se trata de lamentarse por lo que han hecho mal desde arriba, sino plantearse que puedes hacer tu bien para salir adelante. Siempre habrán malas decisiones políticas y muchos chorizos, pero eso no debe impedir al emprendedor tomar decisiones correctas y trabajar con honradez”. Así presenta Matías Fonte-Padilla su segunda obra, 20 consejos para emprender con éxito, un libro que surge desde las “reflexiones de un empresario arruinado”, y del que hablará largo y tendido a partir de las 20.00 horas del 28 de octubre en el lagunero antiguo convento de Santo Domingo. Este herreño singular, orgulloso hijo del Tamaduste, está lejos de ser de los que se rinden a las primeras de cambio; “Podría dar la sensación que en medio de la crisis es mal momento para arriesgarse a poner en marcha un proyecto empresarial, pero nada más alejado de la realidad.

      Precisamente en momentos de crisis es cuando surgen oportunidades de negocio, y cuando más se movilizan las personas, porque sienten el suelo temblar, y se dan cuenta de que tienen que salir adelante”.

      ¿Pero vale todo momento para arriesgarse? La respuesta está en uno de sus veinte consejos, concretamente el cuarto de los mismos: “No busques el momento adecuado, sino tu momento. Hay que planificar el proyecto muy bien, para que la idea original se convierta en un negocio a largo plazo, y no muera al empezar”.

      Fonte-Padilla conoce el terreno que pisa: “Aquí el sistema está configurado para premiar al que decide ser empleado, y penaliza al que desea ser empresario. El mayor logro personal, ampliamente reconocido socialmente, es aprobar oposiciones y tener un puesto fijo para toda la vida. Esto lleva a que las administraciones estén llenas de personas que realmente no quieren estar en ese puesto pero están atrapadas por la promesa de estabilidad”.

      ¿Lo seguirá intentando? “Un emprendedor no puede reprimir sus ansias de crear y crecer”.

      FUENTE: Diario de Avisos, 27 de octubre de 2014