Camisetas que salvan vidas: estas 'start up' sí cambiarán el mundo

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      Todos los emprendedores sueñan con cambiar el mundo. Al menos, con aportar su granito de arena. Pero hay algunas start up que lo consiguen. Jóvenes grupos de Internet como Google y Facebook, hoy convertidos en gigantes, han cambiado el modo en que buscamos información, trabajamos y nos comunicamos entre nosotros. En España no falta talento, y de hecho existen compañías que han desarrollado tecnologías punteras que podrían marcar un antes y un después en muchos ámbitos, empezando por la salud.

      Nuubo es una de ellas. Esta compañía, fundada en 2005, lanzó su primer producto comercial esta primavera. Se trata de una tecnología que se implanta en camisetas y permite monitorizar las funciones cardiacas de una persona. Sus clientes principales son los hospitales, que con este sistema pueden realizar pruebas diagnósticas con más efectividad (pues pueden medir el funcionamiento del corazón durante días o semanas) y de una forma más cómoda para el paciente. Esto, a la larga, repercute en un importante ahorro de costes para el sistema sanitario.

      "En el futuro, este tipo de soluciones harán posible la gestión de los pacientes crónicos desde su casa. Se trata de la mayor oportunidad de ahorro de la sanidad", afirma el consejero delegado de Nuubo, Juan Alcántara. Además de hospitales, la tecnología de Nuubo la emplean ya nueve equipos de fútbol, para comprobar el estado de salud de sus jugadores durante los entrenamientos.

      Otra start up prometedora es First V1sion. Es la única compañía española seleccionada como uno de los diez finalistas del concurso Make It Wearable de Intel. El 2 de noviembre luchará en Silicon Valley por quedar entre las tres primeras posiciones, optando así a un premio de entre 100.000 y 500.000 dólares.

      First V1sion ha patentado una tecnología que permite insertar cámaras subjetivas en prendas de vestir. Por ahora, se dirigen al mundo del deporte, como un modo de que los deportistas profesionales evalúen su rendimiento o retransmitan lo que ellos ven a los espectadores. "Hemos desarrollado ya los primeros pilotos, pero aún no estamos comercializando. Las cámaras subjetivas de vestir podrían emplearse en cualquier evento deportivo de gran audiencia", señala Roger Antúnez, uno de sus fundadores.

      Zerintia, por su parte, es una compañía que desarrolla software para que las empresas puedan sacar partido de las wearable technologies. "Creamos plataformas para mejorar la eficiencia de las empresas, muchas de ellas del sector sanitario pero también del industrial y otros", explican desde la empresa. Tiene oficinas en Madrid y Miami. Próximo boom Según un estudio de la consultora IMS, para el año 2016 las tecnologías de vestir supondrán un mercado de 6.000 millones de dólares. Aquí se incluyen dispositivos de uso profesional y para el gran consumo. "Estamos aún al principio. Es difícil imaginar cuántas cosas seremos capaces de hacer, en sólo unos años, gracias a las wearable technologies", comenta Marc Pous, fundador de TheThings.IO, una start up que desarrolla software para interconectar distintos dispositivos de vestir. "Integramos APIs de docenas de fabricantes", especifica Pous.

      TheThings.IO prevé estrenar su portal online a finales de este mes. El servicio será gratuito para el usuario final. ¿PARA QUÉ SIRVEN LAS 'WEARABLE TECHNOLOGIES'? Los smartwatches, las pulseras inteligentes o las famosas gafas de realidad aumentada Google Glass son algunos ejemplos de tecnologías de vestir. Recientemente, están brotando también propuestas interesantes de prendas inteligentes, como las camisetas conectadas de Nuubo o First V1sion.

      Los gadgets más conocidos, como el Samsung Galaxy Gear o la pulsera Fit Bit, se dirigen al mercado del gran consumo. Aprovechando este boom, y a la espera aún de que Apple se decida a entrar en este negocio (lo que supondrá, previsiblemente, el empujón definitivo), el fabricante alavés SPC ha lanzado una gama de smartwatches y pulseras para deportistas.

      Pero probablemente el mayor potencial de estas tecnologías está en el ámbito profesional (B2B). La clínica Cemtro de Madrid, por ejemplo, emplea las Google Glass para retransmitir intervenciones quirúrgicas con fines docentes.

      La medicina (y telemedicina), el márketing, el deporte profesional, la ingeniería, la enseñanza o el transporte son algunos de los campos donde los dispositivos wearables pueden aportar un valor diferencial. Todo aquello, por ejemplo, donde sea de utilidad tener las dos manos libres.

      Fuente: Expansión, 8 de septiembre de 2014