Una red de cargadores resuelve el problema de quedarse sin batería en el móvil en plena calle

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      Amparada en la innovación y el talento de un grupo de inventores, la tecnología ha encontrado soluciones a problemas que hasta hace poco parecían imposibles de remediar. Este desarrollo ha originado la aparición de nuevas necesidades, entre las que se encuentra el apuro por no tener batería en los dispositivos electrónicos y la urgencia por buscar una fuente de energía donde cargarlos. Branco Cajella, fundador de Yup!Charge, ha puesto fin a este dilema global con un proyecto que ha hecho la vida móvil más fácil a miles de personas en nuestro país.

      El servicio que ofrece Yup!Charge consiste en poner cargadores públicos a disposición de los usuarios de dispositivos electrónicos portátiles. “La idea de Yup!Charge surgió con la necesidades tecnológicas actuales. La dirección y la movilidad del mundo tecnológico nos brindaron la oportunidad de crear este servicio demandado por la sociedad”, recalca Calleja. Estos cargadores están instalados en mercados, cafeterías o centros comerciales, lugares donde la gente va a a consumir. “Queremos convertirnos en el nexo dentro de la jornada diaria de cualquier persona, entre que carga su dispositivo en casa y  en el despacho”.

      Uso de la aplicación

      Yup!Charge ha desarrollado una aplicación (app) que funciona de localizador del servicio. Calleja alaba las facilidades que brinda el uso de la app: “por ejemplo, si me encuentro en Tenerife y quiero saber donde puedo cargar mi móvil de manera gratuita lo encuentro con el sistema de localización. El sistema geolocaliza tu ubicación y te informa de los cargadores Yup!Charge más próximos en un radio de 25 kilómetros”. A finales de año tienen previsto lanzar novedades en la aplicación. El objetivo es crear una comunidad de usuarios de Yup!Charge y ofrecerles ventajas en forma de bonificaciones, como premio a su fidelidad. La cuestión es estrechar la relación entre el servicio y la propia empresa que oferta los cargadores públicos.

      El servicio funciona con todo tipo de móviles y dispositivos portátiles, tales como smartphones o tablets. “Si surgiese un cable conector o un puerto nuevo, Yup!Charge se adaptaría a esas condiciones para ofrecer el mejor servicio a los clientes. Además, carga un 20% más rápido que un cargador convencional”. El objetivo a medio plazo de Yupcharge es, primero, solucionar el problema de la “batería agotada” y segundo, ser distribuidor en redes locales de comercios y en ciudades. En Tenerife ya se ha instalado un distribuidor de Yup!Charge en exclusiva en Canarias. El producto contó con su propio espacio en la TLP Tenerife 2014, donde los asistentes tuvieron la posibilidad de utilizar los cargadores que se instalaron en el evento tecnológico.

      El fundador de la franquicia destaca que existe un beneficio mutuo entre Yup!Charge y el lugar donde está instalado el soporte de carga: “el hecho de que un establecimiento tenga a disposición de sus clientes nuestro sistema de cargado de móviles aporta un valor añadido al negocio, ya que esto propiciará la llegada de más clientes”. “Los gastos en luz y electricidad corren a cargo de la empresa contratante, Yup!Charge solo se encarga de ofrecer su servicio”.

      Proyectos de futuro

      La propuesta de Branco Calleja y su equipo de trabajo no es la única que se postula como el futuro en la carga de dispositivos móviles. Investigadores de la Universidad de Tel Aviv han construido un prototipo de cargador que rellena la batería de los móviles en 30 segundos y cuya fecha de lanzamiento está prevista para finales de 2016. En el Instituto Coreano de Ciencia y Tecnología Avanzada han ido un paso más allá y han fabricado una estación que carga 40 dispositivos al mismo tiempo. Estos dos ejemplos dan pie a pensar que nuestra rutina tecnológica cambiará de manera radical en poco tiempo. Quizás la próxima generación de dispositivos electrónicos nos resuelvan esa disputa engorrosa en la que llegamos a perder los nervios intentando desenredar nuestros aparatos. ¿Llegó el momento de cortar el cable?

      FUENTE: Diario de Avisos, 2 de agosto de 2014