
IDEA SELECCIONADA
La idea visionaria cuya viabilidad analiza el presente informe propone llevar a cabo una transformación en el modelo económico actual, hacia un nuevo modelo basado en los principios de la Economía del Bien Común (EBC).
La EBC es un sistema económico alternativo, originalmente pensado para ser aplicado en la empresa, pero que actualmente se aplica a distintos tipos de organizaciones, y que ha sido desarrollado y promovido en los últimos años por el economista Christian Felber. La EBC se define como un sistema económico alternativo al capitalismo de mercado y a la economía planificada que centra sus objetivos, no sólo en el logro de unos beneficios financieros, sino en una mejora del bienestar social. La idea que plantea el visionario se centra en la isla de Tenerife, donde propone que las instituciones públicas se adhieran a los principios que definen la EBC para, de forma progresiva, cambiar el funcionamiento del sector público y privado hacia un sistema que promueva la igualdad, la justicia social y la protección ambiental, y con ello, un mayor bienestar social en la isla. Aunque a lo largo de la historia han existido multitud de formas alternativas de entender la economía que trataron de dar más peso al aspecto social, el concepto de Economía del Bien Común como tal es relativamente reciente. La iniciativa surge en 2008, tras la publicación ese año del libro que lleva por título “La Economía del Bien Común”, cuyo autor, Christian Felber firmó un manifiesto, junto con un grupo de empresarios, por el cual se comprometían a impulsar este nuevo modelo económico en sus organizaciones. En 2010, el nuevo modelo se llevó a la práctica mediante la implementación real en 50 empresas y la creación de los “Campos de Energía”, que son grupos de personas comprometidas con la implementación de la EBC en todo el mundo. En la actualidad el movimiento cuenta con casi 8.000 simpatizantes que han manifestado su apoyo públicamente, entre los que se encuentran más de 5.000 ciudadanos, más de 1.700 empresas, asociaciones, universidades, municipios y responsables políticos. Según el modelo económico que promueve la EBC, el éxito no se mide mediante indicadores monetarios que definen un beneficio exclusivamente desde el punto de vista financiero, sino mediante el Balance del Bien Común (BBC), de tal forma que, cuanto más social, ecológica, democrática y solidaria sea la actividad, mejores serán los resultados obtenidos en el Balance. Para poder aumentar la competitividad de las empresas y organizaciones que se adhieran a estos principios, es fundamental que desde las instituciones públicas se premien y se promocionen aquellas organizaciones y modelos de negocio cuyo resultado en el Balance del Bien Común sea mejor, y de esta forma puedan ofrecer ventajas a los consumidores frente a otras que sólo buscan el beneficio económico.
Los principios en los que se sustenta el modelo de la EBC, se basan en el concepto de Desarrollo Sostenible, acuñado por primera vez en el Informe Bruntland elaborado para la ONU en 1987 y que se define como aquel modelo de desarrollo que busca “satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades”. Para el logro de esta meta el Desarrollo Sostenible se fundamenta en tres pilares básicos: justicia y bienestar social, desarrollo económico y protección del medio ambiente. La Economía del Bien Común rescata los principios del Desarrollo Sostenible y propone un modelo de desarrollo económico en el que, tanto las empresas como las instituciones públicas y la ciudadanía trabajan de forma coordinada con una meta compartida: el bien común y el respeto a los derechos humanos. Por tanto, la EBC puede (y debe) ser aplicada en todas las organizaciones y a todos los niveles, sólo de esta forma logrará transformar el modelo de desarrollo por uno más justo y equitativo que mejore la calidad de vida de todos los ciudadanos. Los cinco valores en los que se fundamenta la EBC son aquellos que aparecen en las principales constituciones de los países democráticos del mundo, y que pasarían de ser una simple declaración de intenciones a ser un objetivo medible mediante una serie de indicadores que cada organización evalúa periódicamente con el fin de medir su contribución al bienestar social y establecer nuevos objetivos de mejora. Estos cinco valores fundamentales son: la dignidad humana, la solidaridad, la sostenibilidad ecológica, la justicia social, la democracia y la transparencia. El movimiento EBC se basa en una estructura organizativa “celular” y descentralizada, en que cada uno de los “puntos de conexión” en la red global de EBC recibe el nombre de Campo de Energía. Recientemente, los miembros de los Campos de Energía de Gran Canaria y Tenerife han constituido la Asociación Canaria de Economía del Bien Común (AC-EBC), lo que supone un importante paso en la consolidación del movimiento en apoyo a la EBC en las Islas Canarias.
Una forma práctica de evaluar la organización, con respecto a los principios de la EBC, es el Balance del Bien Común (BBC), un indicador alternativo al balance financiero que sirve para medir la aportación de un individuo u organización, al logro de los cinco valores que definen el Bien Común. El BBC es un instrumento de valoración objetiva de los criterios que definen el Bien Común. Su aplicación implica la mejora integral de las organizaciones que priorizan los valores de dignidad, solidaridad, sostenibilidad, justicia social, democracia y transparencia. El Balance se basa en un sistema de puntuación en el que las organizaciones con un comportamiento ejemplar, en base a los principios mencionados, obtienen un máximo de 1000 puntos. Una puntación por encima de 0 significa que la organización contribuye positivamente al Bien Común por encima de lo que es exigible legalmente; a partir de ahí, cuanto más alta sea la puntuación, mayor será la contribución que realiza al Bien Común. El reflejo esquemático del BBC es lo que se denomina Matriz del Bien Común, de la que mostramos a continuación un ejemplo pensado para entidades municipales: 
Cada uno de los criterios se evalúa mediante una serie de indicadores que son medibles desde el punto de vista del porcentaje de su cumplimiento por parte de la organización. La suma de todos los criterios resulta en una puntuación total sobre 1000 que nos da una idea de la contribución al Bien Común de la organización. Además, la matriz-resumen permite a la organización identificar aquellas áreas en las que es necesario mejorar y establecer nuevos objetivos más ambiciosos, para seguir trabajando en mejorar su comportamiento. Existen multitud de documentos de apoyo a las entidades municipales para la implementación de estas herramientas y para la realización del BBC. En España existen actualmente hasta 10 municipios adheridos a esta iniciativa y que han realizado el BBC. En la Comunidad Canaria existen dos Campos de Energía en funcionamiento, localizados en Gran Canaria, y en Tenerife. Ambos grupos desarrollan actividades locales de investigación en el modelo de EBC aplicado al ámbito universitario, así como asesoramiento y auditoría de EBC para empresas y otras organizaciones y sin fines de lucro. Cabe destacar que en 2013 se certificaron en España cuatro empresas, de las cuales, dos de ellas son empresas Canarias, que a su vez obtuvieron respectivamente, la primera y tercera mejores puntuaciones en el BBC de España. Asimismo, el municipio de Santa Lucía de Tirajana (Gran Canarria), es uno de los 10 municipios españoles en proceso de ser nombrados “Municipios del Bien Común” y otros municipios, como el de Vilaflor en Tenerife, ya han manifestado su interés por adherirse a esta iniciativa.
A continuación destacamos algunas de las fortalezas y aspectos positivos de la idea planteada que repercutirían positivamente en su viabilidad.
Existen una serie de puntos débiles o riesgos a tener en cuenta a la hora de determinar la viabilidad de la propuesta, ya que podrían repercutir negativamente en que se pueda aplicar con éxito; se mencionan a continuación:
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